sábado, 16 de enero de 2010

LA DESPEDIDA...UN PROLONGADO ADIOS

Nunca en mi vida había visto a alguien así.
Con la expresión totalmente desencajada, Sandrita, no sonreía, no lloraba, no estaba molesta…-¿aún estará viva?- me decía a mí mismo, cuando de pronto esa inexpresión dio forma.
-ESTAS LOCO!!!! QUE TE PASA!!!! PUTA MADRE…¿de dónde sacaste eso? ¿Qué tienes en la cabeza? ¿De dónde sacas tanta estupidez?-
Nunca la había visto en ese estado, no esperaba una reacción como esa, ingenuo yo, creía que era una chica de “el circulo” si quizás eso…olvide por completo que hablaba con mi enamorada, con la chica a quien quería un montón, de quien me enamore, la chica con quien tenía planes, proyectos, sueños…una vida juntos.
-Lo sabía, algo dentro de mí me lo decía…Te dije que no me agradaba la idea que vuelvas a ver a esos amigos tuyos, lo sabía, lo sabía, nunca te van a dejar en paz- mientras me decía aquellas palabras cogía mi mano con mucha fuerza…hizo una pausa, me miro y continuo.
-Quítate eso de la cabeza…me tienes a mí…mírame…… tú no sirves para eso, no estás hecho para eso, yo soy para tí y tú para mí…no existe más nada, solos los dos tú y yo-
-¿No estoy hecho para eso?, ¿yo no sirvo para eso?- eran las únicas frases que retumbaban en mi cabeza.
Lo que era duda y pena en ese momento, se torno en seguridad, firmeza, confianza…convicción.
-Es lo que tengo que hacer Sandra, dame un tiempo, será sólo un par de meses a lo mucho, se aclarara todo y volveremos a estar juntos…Te lo prometo!!-
Sandra me miro a los ojos…y me dijo…
-Sé que no podré hacerte cambiar de opinión… sé que no volverás si te vas…¡¡¡¡TENGO MIEDO!!!- en ese instante ví como sus ojos se inundaban…

Sandrita era la chica más dulce, de una encantadora mirada, juguetona, detallista, inteligente…la chica perfecta.
La conocí de la manera más particular.
Ella estudiaba al frente de donde yo vivía, en un colegio de esos que parecen casa y todos los alumnos están ahí metidos como hamsters.
Un día caminando con mis amigos cruzamos miradas, la salude con un ligero movimiento de cabeza y ella solo atino a sonreír… fue ahí donde todo comenzó.

Ese día, Sandrita lloro, lloro hasta que no le salía una lágrima más…yo parado al lado …solo la miraba sin saber que hacer…tenía ganas de abrazarla, de decirle que se calmara que todo iba a estar bien…pero en ese momento atine a cerrar los puños y quedarme ahí…quieto al lado de ella sin inmutarme.

La acompañe hasta dejarla cerca a su casa. Durante el trayecto todo era silencio..un silencio extraño..el silencio de una noche..el silencio de un adiós..
-Te dejo aquí- le dije.
Sandrita, en un rápido movimiento me abrazo y me sujeto con fuerza diciendo.
-No quiero perderte…TE AMO!!!-
Nunca lo había oído, nunca me lo había dicho y no me lo esperaba en ese momento pero movió todo dentro de mí.
Por un instante pensé olvidarme de todo y quedarme eternamente entre sus brazos, sintiendo su respiración, escuchando el latido fuerte y acelerado de su corazón, pero en ese momento atine a abrazarla también, le di un tierno beso en la frente, la aleje sutilmente de mí, me di media vuelta y me fui…sin mirar atrás…
-Nunca voltees cuando te vas…nunca mires atrás, nunca- eran las palabras que me decía a mi mismo mientras me alejaba.