Eran casi las dos de la madrugada, acababa de terminar con Julia, iba en mi carro a más de 120 km/h, mientras trataba de entender lo que sucedió, en mi mente solo oia las ultimas palabras de un largo y muy preparado discurso.
-¡YA NO TE AMO!- mientras lo decía sentía como mi corazón se hacía polvo.
Hacía ya dos noches que Julia me evadía, su celular estaba apagado, cosa rara en ella porque siempre estaba prendido las 24 horas, llamaba a su casa y siempre la misma respuesta.
–Julia aún no llega joven.- decía Josefa la muy agradable y amable empleada, pero que en esos dos días paso a ser la mejor cómplice de Ju, que era como yo solía decirle a la que en un momento fue mi novia y ahora ese libro se había terminando....pero no del todo.
-Pablo no jodas, te llamo luego.- era mi respuesta a una llamada bastante inoportuna en ese momento.
Aún con toda la carga dentro no podía darme cuenta que apretaba con más fuerza el acelerador mientras colocaba recién mi mano derecha sobre el timón que cada vez se me hacía más difícil el poder controlarlo.
Pablo era mi compañero eterno de amaneceres y juerga, mujeriego él, donde ponía el ojo ponía la bala, le encantaba la salsa, a decir verdad, la bailaba excelente yo no era muy aficionado a ella, pero me gustaba, jugaba muy bien a la pelota, bohemio, fanático de las trovas, romántico, aunque siempre lo negó, el era mi confidente, pero sobre todo mi amigo.
Me entraron unas ganas de fumar, el cigarrillo que para mí ya había quedado en el pasado, era tan sólo un triste recuerdo, yo ya lo había dejado, pero creo que en el fondo nunca pense en erradicarlo del todo de mi vida, sabía que lo necesitaría no se para que pero me quedaba claro que cuando lo cogiera nuevamente sería la última vez que lo haría, es más fumaba desde que tenía trece años. Aún lo recuerdo como si fuera ayer, aquella imagen la tengo tan marcada en mi mente…
Me veía sentado en la banca de un parque con Cesar, un pata que me enseño a golpear, recuerdo que la primera vez que golpee parecía haberme tirado una caja de chelas yo solito, fue brutal, no sé cómo me mantuve en pie, creo que mas para evitar la vergüenza que en ese momento un chico de trece años desea evitar y hasta erradicar de su vida de ahí para adelante. Después de eso lo hacía muy esporádicamente, hasta que bebí por primera vez en una fiesta y realice la combinación perfecta generando uno de mis tantos hábitos y uno de los pocos por los que luche para erradicar.
Recordé que en al guantera, detrás de los papeles había dejado una cajetilla Pablo en una de nuestras tantas juergas, y que como siempre las dejó en uno de mis miles de ires de madrugada para dejarlo en su depa después de la bomba que se solía pegar..
Comencé a revolver como loco todo lo que había ahí…mientras de reojo miraba la pista…el orden era algo que me caracterizaba en aquel entonces, pero dentro de ese orden aquella cajetilla se hallaba perdida, no entendía como en un lugar tan pequeño algo como una cajetilla de cigarros no sea ubicable, la paciencia no era la mejor de mis virtudes así que ella comenzó a desbordar, cuando de pronto por el rabillo de mi ojo vi algo delante mío, algo que se aproximaba, algo en movimiento que no era un carro…vi como me acercaba a más de 120 por hora, vi como intentaba volver a la posición normal dentro del carro, vi como mis manos cogían con fuerza el timón, vi como mis piernas rígidas presionaban el freno, vi como mi carro comenzaba a patinar…luego dejé de ver…deje de oír…pero no de sentir…no era dolor…quizás angustia, quizás miedo…y fue ahí cuando todo comenzó…cuando todas esas escenas volaban por mi mente…imágenes que no recordaba, recuerdos que se tornaron tan reales…tan claros y todos detallados y fugaces……
En realidad nunca vi un túnel, nunca vi una luz…pero lo que vi me marco…no porque fuera una experiencia mística, tan solo vi mi vida ..toda mi vida…cada uno de los sucesos por los cuales pase, por los que viví, algunos de ellos muy felices y otros tan duros y crueles…vi a personas que quizás solo vi una vez en mi vida…amigos, familiares, mis hermanos, mis viejos…mi vida y lo que hasta el momento había hecho con ella.
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